Parábolas con rutinas de pensamiento en EP

Parábolas

Las rutinas de pensamiento son estructuras sencillas y repetitivas que nos permiten ayudar a los alumnos a hacer el pensamiento visible y de esta manera a mejorar su modo de pensar de manera crítica y creativa.

Ofrecemos en esta entrada un esquema sencillo para trabajar cualquier parábola en clase de Religión en Educación Primaria.

Contexto curricular de las parábolas

Las parábolas se proponen para ser trabajadas en el currículo de Religión en cuarto curso de EP, aunque la actividad que vamos a proponer aquí puede ser utilizada en cualquier momento en el que se desee trabajar con parábolas. Estos son los elementos curriculares propuestos:

  • Contenidos: El perdón de Dios: acciones y parábolas de Jesús.
  • Criterios de evaluación: 1. Comprender el significado de algunas parábolas del perdón.
  • Estándares de aprendizaje: 1.1 Analiza, comenta y crea relatos donde actualiza las parábolas del hijo pródigo y del fariseo y el publicano.

Es cierto que cuando hablamos de Jesús y su mensaje, especialmente en 1º de ESO, también podemos desarrollar alguna parábola como ejemplo de cómo hablaba Jesús. Pero propiamente en el currículo aparece en el curso de 4º EP tal como hemos hecho ver. También en nuestra web tenemos una propuesta para trabajar con rutinas de pensamiento en Bachillerato.

Diferencia entre parábola y alegoría

Antes de continuar conviene recordar que en los Evangelios, Jesús utiliza muchos recursos para hacerse entender. Es cierto que recurre a las parábolas, pero sobre todo lo hace en los evangelios sinópticos (Marcos, Mateo y Lucas), puesto que en el Evangelio de Juan, el recurso que más se utiliza es la alegoría.

Una parábola en el sentido evangélico, podemos asimilarla a una fábula. Suele ser una narración didáctica en la que se presentan unos personajes de los que aprender una moraleja. Toda la parábola tiene como objetivo una enseñanza sencilla.

Al contrario que las parábolas, las alegorías suelen usar un lenguaje más metafórico y encaminado a que cada elemento, cada expresión tenga como fondo una enseñanza más amplia.

Ejemplos de parábolas encontramos muchos en los Evangelios sinópticos:

  • El hijo pródigo, o mejor, Padre misericordioso en Lc 15
  • Las parábolas del Reino en Mt 13

En cambio las alegorías más bellas son las que nos presenta el Evangelio de Juan como por ejemplo:

  • El pan de vida en Jn 6
  • O el Buen Pastor en Jn 10.

Basta con acercarse a estos textos y descubrir la diferencia ente ambos, para los alumnos de EP, que aún no han desarrollado el pensamiento abstracto, resultan más asequibles las parábolas y permiten ser más creativos en su representación para comprender mejor el mensaje de Jesús.

Propuesta de actividad con rutinas de pensamiento

La rutina de pensamiento más práctica que nos permite acercarnos a la parábola elegida de una forma «inmersiva» es la que David Perkins llama Círculo de Puntos de Vista (se puede descargar en castellano o en inglés en su página oficial). La versatilidad que nos ofrece es que esta rutina ayuda que los alumnos puedan experimentar diferentes perspectivas de un mismo evento y de esta manera pensar de manera creativa.

Estos son los pasos propuestos.

  1. Leemos la parábola en cuestión. De las dos parábolas propuestas, el hijo pródigo en Lc 15 y el fariseo y el publicano en Lc 18, elegimos esta última por su brevedad para poder proponer el método de trabajo. Este es el texto:

[9] Por algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, les contó esta parábola: [10] —Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, el otro recaudador. [11] El fariseo, de pie, oraba así en voz baja: Oh Dios, te doy gracias porque no soy como el resto de los hombres, ladrones, injustos, adúlteros, o como ese recaudador. [12] Ayuno dos veces por semana y pago diezmos de cuanto poseo. [13] El recaudador, de pie y a distancia, ni siquiera alzaba los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: Oh Dios, ten piedad de este pecador. [14] Os digo que éste volvió a casa absuelto y el otro no. Porque quien se ensalza será humillado y quien se humilla será ensalzado.

Lc 18, 9-14

También se puede «ver» aunque pensamos que es bueno que los alumnos vayan escuchando la Biblia de primera mano. Valiván tiene una canción que puede ayudar a completar el sentido del texto. Pero proponemos verla con ellos al final de la actividad, porque al fin y al cabo no deja de ser una interpretación que hace el grupo de la lectura evangélica:

2. Hacemos un «brainstorming» para identificar las diferentes personas que aparecen en la parábola y analizar cómo se puede ver y cuál es su punto de vista. Se puede hacer una pregunta parecida a «¿A quién le afecta lo que está pasando en la parábola?». Conviene dejarles ser creativos y no cortar nada de lo que pueda salir. Si no salen todos, el profesor puede aportar alguna idea:

  • Al publicano
  • Al fariseo
  • A Jesús
  • A Dios
  • A los que están escuchando la parábola
  • A nosotros que la leemos 2000 años después.

3. Después de esta lluvia de ideas, se invita a los alumnos a sacar una hoja y escribir y describir la escena eligiendo uno de los puntos de vista que han descubierto. Se trata de introducirse dentro de ser un actor y narrar lo que han leído «como si» fueran ese personaje. Se puede proyectar este organizador gráfico que les ayuda a visualizar lo que se pide.

Parábola

4. Por último, y aunque el profesor se lleve las hojas, sería bueno ponerlas de manera visible por la clase para que los alumnos las vean y también se puede compartir en asamblea para activar conocimientos y puntos de vista.

Si se dispone de tiempo hay una actividad extra que se puede hacer que les suele gustar mucho y ayuda a ahondar más en el sentido de la parábola. Se trata de que juntemos a los que han elegido cada personaje y contrasten la historia que han escrito entre ellos para que se hagan conscientes de que, incluso dentro de una misma postura, puede haber distintos matices y todos son válidos.

Por último, si se dispone de más tiempo, es interesante organizar una especie de debate-dramatización en la que los alumnos, dentro de su papel, traten de convencer y exponer su postura a los otros papeles que han aparecido. El profesor puede hacer de moderador y de esta manera construir un aprendizaje memorable.

Como se puede apreciar, aunque esta actividad está pensada para utilizar con las parábolas, da mucho juego en todas aquellas materias en las que se presente algún contenido en el que haya diversas posturas y formas de entenderse, por ejemplo en Historia o Economía o Filosofía. Esperamos que sea de utilidad.

Jesús M. Gallardo Nieto – Profesor de Religión Católica