#EducandoDesdeCasa – Pastoral – Pascua de Cine – Jueves Santo

JuevesEl Jueves Santo indica el comienzo de la pasión de Jesús. Os invitamos con estos materiales a acompañar a Jesús en este momento tan intenso en el que las emociones pasan desde el amor más grande, la soledad, la desesperación y la muerte, hasta la gloria de la luz. Seguimos juntos acompañando desde casa a Jesús. 

Sentido del Jueves Santo

El Jueves Santo la Iglesia celebra varios acontecimientos:

  • La institución de la Eucaristía: Jesús celebra la cena de Pascua de un modo ritual que dejó una huella imborrable en todos los que estuvieron con Él aquella noche. Y sobre todo un mandato: haced esto en recuerdo mío. Cada vez que comáis y bebáis el pan y el vino, recordadme porque yo estoy con vosotros hasta el fin de los tiempos de esta forma.
  • El sacerdocio: Jesús instituye el ministerio del sacerdocio que va unido a la celebración de la primera misa. “Yo estoy en medio de vosotros como el que sirve”, la vocación del sacerdote es servir y entregarse como Jesús por las personas que sirve y así se manifiesta en el lavatorio de los pies a sus discípulos. “Si yo que soy el maestro hago esto…”, vosotros también.
  • El día del amor fraterno: Jesús da un mandamiento nuevo a sus discípulos en medio de esta cena: “que os améis como yo os he amado”. A partir de ahora la señal por la que debemos ser conocidos los cristianos, es cómo nos amamos.

Si te das cuenta hay un hilo conductor que parte de la lectura de la misa de esta tarde: “habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo” (Jn 13,1). Hasta el extremo, hasta el final, hasta dar la vida. Esa es la clave del Jueves Santo, un amor total de entrega absoluta que hoy contrasta con las traiciones de Pedro y de Judas, pero que aún así es capaz de suscitar el amor de Juan y María que llegan a acompañar a Jesús hasta el final… ¿Qué amor vives tú?

 

Lectura del Jueves Santo

La lectura que hay que leer, meditar e interiorizar hoy es del evangelio de Juan (Jn 13, 1-15).

Jueves[1] Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que llegaba la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. [2] Durante la cena, cuando el Diablo había sugerido a Judas Iscariote que lo entregara, [3] sabiendo que todo lo había puesto el Padre en sus manos, que había salido de Dios y volvía a Dios, [4] se levantó de la mesa, se quitó el manto, y tomando una toalla, se ciñó. [5] Después echó agua en una jofaina y se puso a lavarles los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que llevaba ceñida. [6] Llegó, pues, a Simón Pedro, el cual le dijo: —Señor, ¿tú me lavas los pies? [7] Jesús respondió: —Lo que yo hago no lo entiendes ahora, más tarde lo entenderás. [8] Replicó Pedro: —No me lavarás los pies jamás. Le respondió Jesús: —Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo. [9] Le dijo Simón Pedro: —Señor, si es así, no sólo los pies, sino las manos y la cabeza. [10] Le respondió Jesús: —El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, pues el resto está limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos. [11] –conocía al que lo iba a entregar y por eso dijo que no todos estaban limpios–. [12] Cuando les hubo lavado los pies, se puso el manto, se reclinó y dijo: —¿Entendéis lo que os he hecho? [13] Vosotros me llamáis maestro y señor, y decís bien. [14] Pues si yo, que soy maestro y señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros mutuamente los pies. [15] Os he dado ejemplo para que hagáis lo mismo que yo he hecho.

Para reflexionar…

  • ¿Qué significa en la vida de Jesús “amar hasta el extremo”? Y en tu vida… ¿Amas hasta el extremo?
  • Una de las formas más claras de vivir para los demás, como Jesús nos enseña con el gesto de lavar los pies, es el servicio. Quizá a nosotros no nos llame demasiado la atención porque es una imagen a la que estamos acostumbrados cada Jueves Santo, pero imagina un poco…
    • Los pies en esa época no iban cubiertos, era la parte del cuerpo más expuesta en caminos de tierra y calles sin asfaltar. Resecos y sucios era la parte menos digna de cualquier persona. Las calles se vestían de la suciedad propia de la tierra del camino y lo que se echaba por las ventanas,  no había ni baños ni servicios de limpieza… ¿Puedes imaginar?
    • Dentro de las tareas que realizaban los sirvientes de la casa, especialmente los que no eran libres, sino esclavos, los más bajos en el escalafón social, la de lavar los pies a los invitados, era la tarea más sucia, más indigna pero a la vez más necesaria, pues era rara la casa que tenía una mesa alta, y los pies quedaban cerca de la comida al sentarse. O sea, que dentro de los sirvientes de la casa, los que menor estatus tenían, por jóvenes o por esclavos eran los que hacían esa tarea. Jamas el señor de la casa haría eso… Y sin embargo, Jesús, lo hace, con cuidado, con cariño, con amor.
    • ¿Entiendes ahora la indignación de Pedro? “Yo no quiero que me laves”, si hace unos días hemos visto grandes signos, si hemos comprendido que eres Dios mismo… ¿Cómo vas a lavarme los pies a mí? Y cuando Jesús le dice que si no le deja, no es de los suyos, Pedro, tan impulsivo, tan irracional, tan entregado a la causa, le pide que le bañe entero… Y Jesús le coloca de nuevo en su sitio, solo lo que está sucio, no hay que exagerar.
  • ¿Y nosotros? ¿Cómo llevamos el servicio? Quizá nos cuesta coger la toalla y ponernos a hacer lo más bajo y lo más rastrero por los demás, pero es el signo de amor más grande. Jesús ha querido que el servicio ocupe un lugar especial en la vida de los creyentes.
  • Es curioso el Evangelio de Juan. Se escribe más tarde que los demás, en torno al año 90-100 d.C lo cual quiere decir que la naciente Iglesia lleva unos años celebrando la Pascua, la Cena del Señor. Y sin embargo Juan solo menciona la cena de manera tangencial en su narración. El lugar que debería ser ocupado por la narración de la cena que hacen los evangelios sinópticos, lo ocupa el lavatorio de los pies. Lee el capítulo entero si no das crédito a lo que te digo. ¿Sabes por qué?
  • Los cristianos, San Pablo lo denuncia en 1Cor 12-13, se estaban olvidando de qué suponía tomar a Jesús en la Eucaristía y se habían centrado “en las cañas de después de misa” en lugar del valor de la Eucaristía. Por eso Juan hace ver que la Eucaristía es entrega, como la que hizo Jesús. Por eso el capítulo 13 es un himno al amor total, al amor diez, al amor sin reservas y comienza desde el servicio para acabar con el anuncio de las dos traciones, la de Judas (Jn 13 21) y la de Pedro (Jn 13, 38).

Después de leer estas claves, te invito a releer el capítulo de Juan 13, para mirarlo con otros ojos.

 


Sugerencias para un Jueves Santo de Cine

Hay muchas películas que recogen el mensaje de Jueves Santo, os remitimos a la estupenda selección que ha propuesto Religión Digital para este día. También podéis seleccionar de nuestras guías de cine espiritual otra que os parezca más adecuada.

Nosotros para hoy, os proponemos un clásico revisitado y actualizado: Ben-Hur. Aquí puedes descargar la ficha completa. Te destacamos estas actividades.

Echa un vistazo al trailer:

 

 

JuevesBen-Hur (2016)

La vida del joven Judah Ben-Hur, príncipe judío que vive en Jerusalén a comienzos del siglo I d.C., da un vuelco cuando es traicionado por su hermano adoptivo romano Messala. Separado de su familia, es enviado como esclavo a las galeras, mientras crece su odio hacia su anterior amigo y hermano. Salvado milagrosamente tras una batalla en el mar, regresa a Jerusalén y trabaja para Sheik Ilderim, un experto dedicado a los caballos y las carreras.

Encontrará la oportunidad de vengarse de su enemigo y obtener la libertad participando en una carrera de cuádrigas en el nuevo circo de Jerusalén. Pero un encuentro cambiará su vida. Y el amor que se entrega y que se da, sustituye al odio.

Es una película recomendable para toda la familia porque tiene acción, intriga, y está grabada de forma muy emocionante y atractiva. Es un clásico, que sigue el hilo narrativo de su predecesora de 1959 pero que incorpora todo lo que el cine actual permite. Muy recomendable.

De entre todas las actividades propuestas, destacamos estas dos:

Frases para dialogar
Cuando vayáis viendo la película trata de averiguar: ¿Quién dice estas frases? ¿Cuál es tu favorita? ¿Por qué? Comunica tu familia por qué te impacta esa frase. ¿Las puedes relacionar con el Covid y la cuarentena que estamos viviendo?

  • ¿Ama a tus enemigos? Eso es muy progresista.
  •  ¿No ves que nos han dado una segunda oportunidad? Si la malgastas odiando, seguirás siendo un esclavo.
  • No mires atrás, Judah, tienes toda la vida por delante.
  • No puedes renunciar a la esperanza, busca un camino mejor.
  • Si Dios existe, ¿por qué no arregla el mundo de una vez?

No puedo seguir odiando

Aunque las anteriores versiones de la película se centraban más en la venganza de Ben-Hur, los guionistas y el director han querido poner el acento en el camino del perdón y la reconciliación. Al principio Judah se mueve por el deseo de venganza por el daño que Messala ha hecho a su familia, y ni siquiera Esther, discípula de Jesús, logra hacerlo cambiar de opinión, aunque le va preparando el camino. Y se produce este diálogo:

  • Esther: “La fe te ha devuelto a mí, la misma fe que te ha mantenido con vida”.
  • Judah: “No fue la fe, la fe no era lo bastante fuerte. Fue el odio. El tiempo se transformó en odio. Eso me mantuvo con vida”.
  • Esther: “Olvídate de Messala, ¿no ves que nos han dado una segunda oportunidad? Si la malgastas odiando, seguirás siendo un esclavo”.

Será el encuentro con Jesús en la crucifixión el que provocará un cambio radical, descubriendo el perdón que lo libera de su odio, por lo que acude a reconciliarse con su hermano: “No puedo seguir luchando, no puedo seguir odiando, solo puedo llevarte en brazos” .

Dialogamos:

  • ¿Qué opinas sobre el final de la película? Compáralo con la versión clásica y con el final del libro.
  • ¿Crees que es una reconciliación demasiado “ficticia”? ¿Es posible perdonar y olvidar?
  • ¿Qué mensaje nos lanza la película en relación con el Jueves Santo?

Puedes encontrar la película para ser vista en streaming en Amazon Prime Video

 

Actividades para hacer en familia 

Una narración de la Pascua Judía

Este vídeo puede ayudar a que los más pequeños comprendan el origen de la Pascua

Una cena como la de Jesús, una cena de Pascua Judía. 

  • Antes de comenzar la cena, os invitamos a repetir el gesto de lavaros los pies unos a otros como lo hizo Jesús, agradeciendo la vida de las personas con las que compartes el confinamiento. Puede ser muy sencillo pero muy emotivo y si antes leemos el Evangelio propuesto, tendrá aún más sentido. Para los que estáis solos, podéis lavaros las manos muy despacio, pensando en tantas personas que están cuidando a los demás estos días. Agradecidos y emocionados.
  • Después, preparad la cena de Jueves Santo recordando la cena de Pascua de los Judíos nos puede ayudar a entender cómo fue la Última Cena de Jesús:
    • Decorar bien la mesa con distintos detalles propios del pueblo de Israel: unas velas, una bandeja con hierbas (amargas), patatas, manzana rayada con nueces molidas y miel (ellos lo llaman jaróset), hueso o pierna de cordero asado, huevo duro, matzá (pan ázimo), vino y un recipiente con agua salada. Cada uno de estos elementos tiene un significado simbólico. En general quiere recordar situaciones vividas por el pueblo hebreo durante su esclavitud en Egipto y posterior liberación. Ellos estaban confinados de una manera y nosotros hoy de otra.
    • El pan ázimo (se hace sin levadura, solo harina, agua y sal),  simboliza cuando los hebreos emprendieron la salida de Egipto, llevaron consigo pan que no habían podido cocer del todo, así se recuerda el cautiverio y de alguna manera también el nuestro en el que no podemos acceder a todo lo que nos gustaría.
    • Las hierbas amargas, que son habitualmente apio, perejil o rábano picante representan la amargura soportada por los israelitas durante la esclavitud, al ser obligados a trabajar en trabajos pesados en la construcción. Cada miembro de la familia, puede compartir con los demás, cuando coma estas hierbas, algunas de las cosas que les están costando más durante este confinamiento.
    • El jaróset (manzana con miel y nueces) representa la arcilla y la argamasa con la que se elaboraban los ladrillos para las edificaciones durante el cautiverio. Podemos dar gracias por el techo que nos cobija y agradecer que estamos juntos viviendo esta Semana Santa.
  • Terminad la noche con un ratito de oración como Jesús en Getsemaní. Te dejamos algunas canciones de Jueves Santo que te pueden ayudar a ti y a tu familia a rezar y cantar.

Algunas canciones de Jueves Santo

Si tienes fe, de El príncipe de Egipto

Amando hasta el extremo, de Maite López

Un clásico para los más nostálgicos, Amaos, de Kairoi

Para los aún más nostálgicos… Getsemaní, de Camilo Sesto:

Mi cuerpo es comida, preciosa poesía sobre la Eucaristía, de Pedro Casaldáliga, musicalizada por Fran Ros:

Oración en familia

Os dejamos una oración para hacer en familia en este Jueves Santo:

Querido Jesús: 

 Mira que te gusta llevar la contraria.

Ahora que nos insisten en que nos lavemos las manosJueves

vas tú y nos recuerdas que lavarse las manos

tiene sentido,

cuando lavamos los pies a otros, 

cuando las tenemos manchadas de horas

de servicio y entrega; 

cuando nos duelen las rodillas de agacharnos

a hacer este mundo confinado más llevadero 

y más limpio a las personas que traen sus pies

sucios de soledad y desesperación. 

Ayúdanos, querido Jesús, 

a “hacer como tú has hecho”, 

a que no haya virus ni confinamiento

que pueda con el impulso de darnos a los demás

a tu estilo, hasta el extremo. 

Ayúdanos a ser buena gente de Jueves Santo, 

que ama con amor diez. 

 

Jesús M. Gallardo Nieto

Profesor de Religión Católica