El trabajo desde la Doctrina Social de la Iglesia. Actividad para Religión en Bachillerato

Trabajo

Trabajo: una necesidad y un derecho.

En esta entrada vamos a ofrecer una sencilla actividad para acercarnos a la realidad del trabajo iluminada desde la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) para trabajar con los alumnos de 2º de Bachillerato, dentro de lo que propone el currículo de la asignatura de Religión Católica

Marco curricular: 2º Bachillerato Bloque 2. DSI

Contenidos

  • La persona, la vida, el trabajo, las relaciones internacionales y la economía a la luz de la doctrina eclesial.

Criterios de evaluación

  • 2. Deducir las consecuencias que implica la doctrina social de la Iglesia en el trabajo, las relaciones internacionales y la economía.

Estándares de aprendizaje

  • 2.1 Propone proyectos o soluciones que podrían llevarse a cabo en las políticas nacionales o internacionales para hacer el mundo más humano

Experiencia humana

Observa estos datos tomados de la web de economía del diario Expansión:

Trabajo

Te invitamos a reflexionar con la rutina de pensamiento “3, 2, 1…Puente”. Sigue este organizador gráfico:

Trabajo

Te invitamos a pensar tras analizar los datos de la imagen anterior:

  • Escribe tres ideas que tengas sobre lo que es el trabajo para ti y en relación con lo analizado previamente (recuerda: una idea es algo sencillo que puedes definir en pocas palabras).
  • Escribe dos preguntas que te haces ante la realidad que acabas de pensar (recuerda: para hacer una pregunta, primero debes distinguir entre lo que sabes y lo que no sabes).
  • Escribe una metáfora, ya sabes que una metáfora es una figura retórica de pensamiento por medio de la cual una realidad o concepto se expresan por medio de una realidad o concepto diferentes con los que lo representado guarda cierta relación de semejanza. Por ejemplo: “La juventud es la primavera de la vida”. Si lo ves complicado aterrizarlo al trabajo, puedes usar el un símil o comparación: “El trabajo es para las personas como X para Y”.

Una vez que has terminado, comparte con tus compañeros y ponéos de acuerdo en qué vais a presentar al grupo grande.

Después, te invitamos a reflexionar sobre estas cuestiones:

  • ¿Qué puede suceder si en los próximos años, tal como aparece en los gráficos que te hemos presentado, uno de cada tres jóvenes está en paro? ¿Qué podría provocar?
  • Haced un pequeño ejercicio de empatía… ¿Cómo ser puede sentir una familia cuyos miembros están en paro y tienen hijos que mantener? ¿Qué sentimientos os suscita pensar en eso? ¿Qué haríais en su lugar?
  • En los gráficos solamente se refleja la situación de las personas desempleadas, pero lo cierto y preocupante es que hay muchas personas que tienen medios para ganarse la vida y aún así no llegan a cubrir las necesidades básicas. Hablamos del “trabajo precario”. Buscad información acerca del tipo de trabajo que impera en España y sacad vuestras propias consecuencias.

Ante este panorama… ¿Qué dice la Iglesia?

Juzgar a la luz de la palabra de la Iglesia

A continuación te proponemos la lectura de este texto que hemos tomado y resumido de la página de Cáritas Madrid. Pensamos que puede ser útil hacerlo mediante la estructura cooperativa “Lectura compartida”:

Trabajo

Ronda 1: El trabajo en la DSI

Benedicto XVI nos define trabajo digno en Caritas in veritate, 63:

“Un trabajo que, en cualquier sociedad, sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer: un trabajo libremente elegido, que asocie efectivamente a los trabajadores, hombres y mujeres, al desarrollo de la comunidad; un trabajo que de este modo haga que los trabajadores sean respetados, evitando toda discriminación; un trabajo que permita satisfacer las necesidades de las familias y escolarizar a los hijos sin que se vean obligados a trabajar; un trabajo que consienta a los trabajadores organizarse libremente y hacer oír su voz; un trabajo que deje espacio para reencontrarse adecuadamente con las propias raíces en el ámbito personal, familiar y espiritual; un trabajo que asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación”

La encíclica Laborem Exercens de San Juan Pablo II se inspira en una postura cristiana frente al trabajo, el capital y la propiedad. Nos expone la importante distinción entre el aspecto objetivo y subjetivo del trabajo. Por su dimensión objetiva, el trabajo humano es valioso, muy valioso.

“El trabajo en sentido objetivo es el conjunto de actividades, recursos, instrumentos y técnicas de las que el hombre se sirve para producir, para dominar la tierra, según las palabras del libro del Génesis” (LE 4).“El trabajo en sentido objetivo constituye el aspecto contingente de la actividad humana que varía incesantemente en sus modalidades con la mutación de las condiciones técnicas, culturales, sociales y políticas”(LE, 5).

En el aspecto subjetivo, el hombre es sujeto del trabajo, como persona, para el desarrollo de su propia humanidad. “

No hay duda de que el trabajo humano tiene un valor ético, el cual está vinculado completa y directamente al hecho de que quien lo lleva a cabo es una persona… Esta verdad… constituye en cierto sentido el meollo fundamental y perenne de la doctrina cristiana sobre el trabajo” (LE,6).

La dignidad de la persona humana reclama un trabajo digno, no solo útil, porque el trabajo es una vocación de Dios. Es el trabajo el que está en función de la persona y no la persona en función del trabajo. Laborem Exercens destaca, asimismo, que el trabajo es un bien de la persona, un bien de su humanidad.

“Aquel que, siendo Dios, se hizo semejante a nosotros en todo, dedicó la mayor parte de los años de su vida terrena al trabajo manual junto al banco del carpintero. Esta circunstancia constituye por sí sola el más elocuente “Evangelio del trabajo”, que manifiesta cómo el fundamento para determinar el valor del trabajo humano no es, en primer lugar, el tipo de trabajo que se realiza, sino el hecho de que quien lo ejecuta es una persona humana. Las fuentes de la dignidad del trabajo deben buscarse principalmente no en su dimensión objetiva, sino en su dimensión subjetiva” (LE, 6). San Juan Pablo II.

El trabajo es un valor familiar.

“El trabajo es el fundamento sobre el que se forma la vida familiar, la cual es un derecho natural y una vocación del hombre. (…)En conjunto se debe recordar y afirmar que la familia constituye uno de los puntos de referencia más importantes, según los cuales debe formarse el orden socio-ético del trabajo humano.” (LE, 10).

Ronda 2: Causas del trabajo precario

Cuando el trabajo se limita a una mera “actividad productiva remunerada”, el hacer humano se reduce a su dimensión economicista.

San Juan Pablo II nos decía en Laborem Exercens que el trabajo no es una mercancía:“A pesar de todo, el peligro de considerar el trabajo como una mercancía sui generis o como una anónima fuerza necesaria para la producción, existe siempre, especialmente cuando la concepción de la regulación de las cuestiones económicas procede señaladamente de las premisas del economismo materialista” (LE, 7).

Es necesaria la regulación de los mercados y los excesos, contener la flexibilidad laboral y buscar alternativas a la precariedad en el empleo. La DSI presenta a la economía la guía de los principios de la justicia y la caridad, evitando el acaparamiento de recursos, teniendo en cuenta la realidad del paro a la hora de plantear inversiones y cooperando en todo con el Estado y los sindicatos para que se busquen nuevas salidas.

 

Ronda 3: Pistas para un trabajo digno desde la DSI

La DSI nos da pistas y valores para tomar postura, cambiar y elaborar propuestas concretas

  • 1.- La participación de todas las personas, ya que tenemos nuestro grado de responsabilidad, como la persona que contrata una persona para el servicio doméstico, las grandes empresas, la administración, la comunidad cristiana… la sociedad en general. El fin no justifica los medios.
  • 2.- La familia es un apéndice fundamental en el lugar de la consolidación del salario.Es decir, no es solo una persona a la que se le paga un sueldo y ya está, no es un robot, es una persona que desarrolla su trabajo, que dignifica lo que hace y que tiene una familia detrás.
  • 3.- Contemplarlo en su dimensión mundial. La DSI reivindica, pide y alienta que haya una autoridad mundial que marque al menos las líneas de funcionamiento. Los obispos europeos en el 98 ya pedían que hubiera una autoridad mundial que regulara el tráfico de personas, los salarios… que hubiera comisiones estrictas a nivel.
  • 4.- La técnica no puede estar por encima de la ética. La eficiencia y eficacia sí, pero dignidad humana, calidad por encima de todo. No podemos renunciar a esto, el día que renunciemos, renunciamos a la dignidad. Porque, sino, qué va a ocurrir con las personas más débiles: que no podrán trabajar.

¿Con este mundo que estamos creando estamos preparados para gestionar todo el tema del ocio?

Ronda 4: Luces para organizar el trabajo desde otros valores

Es necesario conocer la reflexión de la Iglesia para concretarla en cada lugar y ponerla en marcha. Necesitaremos cambiar la forma de mirar. Tenemos que ampliar nuestra mirada a una dimensión mundial. Lanzarnos desde la solidaridad a aislar la precariedad laboral y sanar las relaciones sociales. Expandir el principio de solidaridad tanto entre las personas que sufren el desempleo como entre los diversos agentes sociales. Hacer posible una economía alternativa, una economía social, una economía de comunión. Hay muchos gestos y brotes que la DSI anima para corregir abusos y sanar la dignidad perdida. Así recuperaremos la fraternidad y la participación en la vida social, donde el otro no es rival ni nos quita ayudas o trabajo, sino colaborador en la construcción de un futuro común.

Para saber más sobre la DSI

 

Actuar: ¿Qué podemos hacer?

Una vez analizado el texto que has visto, te invitamos a hacer un primer ejercicio de compara y contrasta entre la situación actual del trabajo y lo que propone la DSI.

Trabajo

Una vez que hayáis establecido las semejanzas y las diferencias, os invitamos a hacer una pequeña lista mediante la destreza de pensamiento Brainstorming de Robert Swartz y el reto más importante será seleccionar una de las ideas que propongáis para llevar a cabo un trabajo más al estilo de lo que proclama la DSI.

¿Os atrevéis?

Jesús M. Gallardo Nieto

Profesor de Religión Católica