Narración, juego simbólico y dinámica de identidad inspirada en el encuentro de Jesús con Zaqueo
En una clase de cuatro años los nombres importan muchísimo. Importan al pasar lista, al repartir los dibujos, al guardar la chaqueta, al buscar pareja para una fila, al escuchar quién cumple años, al descubrir que alguien se acuerda de ti. A veces basta con que la docente diga un nombre con calma para que un niño o una niña levante la cabeza y sienta que vuelve a estar en su sitio. Quizá por eso el relato de Zaqueo puede funcionar tan bien en Infantil. En esta etapa tan bonita, nos vamos a fijar en los nombres, dejamos para otro momento todo la riqueza del relato: dinero, culpa, conversión. Todo eso lo trataremos en otras etapas.