Hay una pregunta que el salesiano Francesc Riu lanzó en Praga en 2014 y que, once años después, sigue sin respuesta fácil:
¿Acaso creemos que la clase de Religión no necesita ser objeto de una profunda conversión pastoral?
La pregunta no es retórica. Riu la formuló en el Forum Europeo de la Enseñanza de la Religión y la acompañó de una imagen que se ha quedado conmigo desde que la leí: la clase de Religión como un nuevo Atrio de los Gentiles. Un espacio . . .