Del Revés (Inside Out) ¿Emoción y cine para niños?

emocionesLa película Inside Out trata un tema de actualidad como es la neurociencia y la relación de las emociones en la configuración de nuestro cerebro. De nuevo el cine de animación demuestra que puede ser un buen vehículo para plantear temas profundos, científicos y que sirvan para educar a los niños. Un cine con fundamento científico para profundizar con los niños, tanto en el aula como en casa, que pone de manifiesto lo importante que son las emociones en la configuración de nuestra personalidad.  El área de Religión Católica puede ayudar a trabajar estos aspectos. Ofrecemos aquí cinco ideas para trabajar en el aula.

1.- Cada emoción tiene su papel

  • Uno de los muchos aciertos de la película es que se presenta al espectador el papel fundamental de las emociones en el día a día de las personas. Las emociones básicas son justamente las cinco que aparecen en la película: alegría, tristeza, asco, miedo e ira.
  • Otro de los aciertos más importantes de la película es hacernos conscientes de que todas las emociones básicas tienen su papel. Frente a un intento desmedido de potenciar o vivir solamente experiencias que susciten la emoción de la alegría, la película nos hace conscientes de que necesitamos de las demás emociones para poder desarrollarnos.
  • En la película se pone el acento en el papel importante de la tristeza; el miedo como emoción que nos hace preservar nuestra vida ante los diferentes peligros; el asco, que nos ayuda a protegernos frente a lo que nos repugna; y la ira, como la emoción que saca de nosotros la fuerza necesaria para afrontar los retos. Las emociones se presentan adecuadamente y de manera fácilmente comprensible por parte de adultos y niños.
  • La relación entre tristeza y alegría es muy interesante. Necesitamos de la tristeza para elaborar los duelos que nos hagan madurar y crecer, pasar página para seguir adelante con nuestra vida. La tristeza puede hacer que nuestra vida continúe tras afrontar una pérdida. Necesitamos el duelo. Educar para la tristeza hará que nuestros alumnos sean y vivan como personas capaces de enfrentarse a las dificultades de la vida.

 

2.- Lo primero es la alegría

  • Al comienzo, en nuestra vida, la emoción primordial que se presenta en la película es la alegría. Poco a poco se van creando las demás, pero lo primero es la alegría. De hecho, en los primeros años de vida, justamente hasta la preadolescencia, la alegría en un niño o en una niña es la emoción predominante.
  • Este es un recurso que a veces olvidamos. Educar desde la alegría exige tratar de conectar con esa parte de niños que todos tenemos y que, en ocasiones, está oxidada por las numerosas responsabilidades.
  • Una alegría sana, que no rehúye el compromiso y afronta la vida con optimismo, es algo que no debemos dejar de cultivar en el aula. La alegría construye vínculos que nos hacen crecer y madurar como personas.

 

3.- Los recuerdos esenciales se modifican dependiendo de quiénes somos en el momento actual

  • En la película se presenta una serie de recuerdos esenciales. Son recuerdos a los que recurrimos para recordar quiénes somos y que se asocian a emociones fuertes. Estos recuerdos, sin embargo, no se almacenan y se leen tal cual sucedieron, sino que los analizamos desde quienes somos ahora mismo.
  • Esta es una gran enseñanza porque nuestros recuerdos se leen y se recuerdan desde quienes somos hoy. Conocernos, re-conocernos y saber quiénes somos tienen que ver con nuestra memoria. Por eso, gran avance de la neurociencia, es muy importante saber quiénes somos y saber identificar las emociones con las que analizamos nuestro pasado. Interesante recurso para ayudar a los alumnos a describir quiénes son.

 

4.- Madurar, en ocasiones, es «olvidar»

  • No podemos retener todos los recuerdos que están en nosotros. No podemos avanzar sin olvidar a los «amigos imaginarios». Madurar es olvidar, es retener quiénes hemos sido, pero sobre todo quizá tiene que ver con quién queremos ser.
  • Por eso en la película se presenta de modo admirable cómo los recuerdos, las habilidades y las posibilidades que no se potencian se acaban olvidando, y también cómo es posible crecer como personas potenciando nuevas posibilidades cuando «regamos» con frecuencia las cualidades que queremos llevar adelante.


5.- ¿Analfabetos emocionales? 

  • Por último, una de las lecciones más importantes que nos deja la película es la de hacernos conscientes de que hay más de un estado emocional. Ante la pregunta que muchas veces hacemos a nuestros alumnos: «¿Cómo estás?», la respuesta «Bien» o «Mal» se queda muy corta.
  • «Bien» es «alegre, entusiasmado, feliz, optimista…». Y «Mal» puede ser desde «triste» hasta «enfadado o decepcionado», pasando por una amplia gama de estados que muchas veces nuestros alumnos (¡y nosotros mismos!) no somos capaces de identificar.
  • Somos analfabetos emocionales. Esta película puede suscitar el diálogo a la hora de poner nombre a lo que sentimos. Seguramente no es sencillo, pero desarrollaremos mucho y bien la inteligencia emocional.

Jesús Manuel Gallardo Nieto