Hay visitas que pasan por el calendario como una noticia más. Aparecen en los medios, se comentan un par de días, llenan titulares, generan imágenes, cortes de tráfico, alguna conversación rápida en casa o en el colegio y, poco después, desaparecen. Como tantas cosas. La visita del Papa puede quedarse ahí. Puede ser una efeméride más, una ficha más, una noticia más que comentamos porque toca. O puede convertirse en una oportunidad preciosa para la clase de Religión. Depende de cómo la miremos. Y, sobre todo, de cómo ayudemos al alumnado a mirarla. ¿Te atreves a hacerles "alzar la mirada"?