En esta propuesta para presentar los sacramentos vamos a partir de una pregunta que el alumnado de Secundaria lleva dentro, aunque no siempre la exprese así: ¿para qué necesito a los demás? Es la pregunta típica de la adolescencia, la que está detrás de los grupos, las tribus y esos vínculos que se crean y se rompen con una intensidad que a los adultos a veces nos cuesta entender.
Y, curiosamente, es la pregunta a la que los sacramentos responden con más fuerza que cualquier otra categoría de la fe cristiana. Porque los sacramentos no son actos privados de devoción personal, sino gestos comunitarios. Nadie se bautiza solo, nadie celebra la Eucaristía solo, nadie recibe el Orden Sacerdotal o el Matrimonio sin una comunidad que atestigüe, acompañe y responda. Los sacramentos construyen comunidad porque parten de la convicción de que la salvación no es un asunto individual. Ahí vamos a poner el acento en esta propuesta.