En las últimas semanas, la palabra therian ha saltado de TikTok a los medios generalistas. En España ya se están publicando reportajes que describen a adolescentes que se identifican “conectados” con un animal y lo expresan en espacios públicos y redes.
Como profe de Religión, te propongo una lectura menos reactiva y más educativa: detrás de muchas etiquetas juveniles hay búsqueda de pertenencia, identidad y cuidado, y también un riesgo real de burla, estigmatización y acoso. Si entramos con caricaturas, perdemos al alumnado. Si entramos con criterio, la clase se convierte en un lugar seguro donde pensar, discernir y crecer.