The social dilemma, una reflexión sobre las redes sociales

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El pasado miércoles 23 de septiembre se ha estrenado en Netflix el documental The social dilemma, «El dilema de las redes sociales» que ha puesto de manifiesto la gran capacidad de adicción que tienen estas plataformas. Es un documental que puede ayudar a cualquier educador a cuestionar con sus alumnos el uso que hacemos de las redes, por eso lo proponemos como actividad formativa para profesores de Religión Católica.


Este es el trailer explicativo que ha propuesto la agencia EFE:

Es un docudrama que invita a reflexionar entrevistando a diversos ex-trabajadores de plataformas como Facebook, Google, Instagram y otras que precisamente han dejado de trabajar en esas empresas por conflictos éticos con el tratamiento de los datos que obtenían. Analiza el impacto de cualquier red social en las personas.

El documental mezcla entrevistas con una ficción bien trabajada en la que se va analizando el impacto de las diversas redes sociales en la vida de una familia y en concreto en las vidas de dos de los hijos adolescentes de la misma.

La web de críticas de cine Filmaffinity, otorga a The social dilemma una puntación de 7 sobre 10 y resume así su argumento:

Los maestros de la tecnología han ideado una nueva forma de capitalismo, y la humanidad es ahora la materia prima de la que se alimentan las máquinas. Oculta, la poderosa inteligencia artificial que tiene como tarea captar nuestra atención está destruyendo las normas sociales impuestas, poniendo en riesgo la verdad y la democracia, y poniendo la civilización en un sendero programado que va directo a nuestra propia destrucción.

https://www.filmaffinity.com/es/film640069.html

Algunas frases de The social dilemma para trabajar

El documental tiene muchas frases impactantes que puden ayudar a los profesores de Religión a reflexionar e incluso llevarlas a clase para reflexionar con nuestros alumnos si lo que se retrata en el documental tiene que ver con su contexto o es algo más propio de Estados Unidos. Hacemos aquí una breve selección de frases para trabajar y reflexionar:

  • «Si no pagas por el producto, el producto eres tú».
  • «El objetivo de estas redes es que pases el mayor tiempo posible pegado a las mismas, por eso al final cambian tu percepción del tiempo, de la realidad, tu pensamiento y por último tu pensamiento».
  • «Con todos los datos que obtienen de nosotros construyen modelos que llegan a predecir quién eres y quién puedes ser».
  • «Con su interfaz y su usabilidad lo que hacen es seducirte. No son herramientas. Una herramienta está ahí para que la uses cuando tú quieres. Las redes sociales te atraen para que estés ahí todo el tiempo posible».
  • «Esta generación (generación Z) convive con las redes sociales desde que ha nacido. Al final están siendo adiestrados para que cuando se sientan solos, aburridos o ansiosos, cojan su propio «chupete digital» para calmarse».
  • «Lanzan un interrogante muy serio a la verdad. Las fake news se propagan por la red 6 veces más rápdio que las noticias verdaderas. Producen más clicks y por tanto más ingresos».
  • «El problema es que se crea una especie de tibalismo en el que nos dividimos y crece el odio y se retroalimenta».
  • «Cuando creamos el botón ‘Me gusta’ lo hicimos pensando repartir la positividad y el buen ambiente en todo el mundo. Jamás pensamos que habría adolescentes dolidos y con intenciones de suicidio por no recibir suficientes ‘Me gusta'».
  • «No hay suficiente regulación en este tema y como vivimos en un mundo en el que un árbol vale más muerto que vivo o una ballena vale más muerta que viva, parece que todo vale».

Una sencilla actividad con los alumnos sería tomar alguna de estas frases y trabajar con ellos su opinión y lo que ellos saben que hay detrás de ella. Con los educadores es bueno compartir juntos las implicaciones educativas que podemos encontrar en cada afirmación.

En España… ¿existe este dilema social?

En España en 2019 había ya 15 millones de adolescentes que usan Instagram según La Vanguardia. Prece ser que se sienten atraídos por la aplicación «debido a la simpleza de uso y al impacto visual que tiene para poder exponer sus emociones y gustos», según algunos estudios.

¿Qué podemos hacer como educadores ante esta situación? Competir contra esta oleada es complicado pero hacerles conscientes de que están dando mucha información personal y sobre todo de que la aplicación está cambiando su comportamiento de igual modo como lo hace una adicción, es una responsabilidad que tenemos.

En el documental se pone de manifiesto que ninguno de los entrevistados permite a sus hijos tener redes sociales y evita el uso de las pantallas. Es algo que la situación actual también parece haber obviado. El tiempo de pantallas se resta a otras actividades que pueden ser más formativas y benficiosas.

Termino con una anécdota personal. No suelo poner ninguna, pero creo que puede ayudarnos a pensar y a ampliar el diálogo. La semana pasada al entrar en un aula encontré a uno de los adolescentes a los que doy clase con el móvil en la mano. Tal como dice el RRI del Centro, se lo requisé hasta la hora de salida, pero con la premura y como el chico tiene confianza conmigo, no apagó su móvil.

Lo llevé conmigo las siguientes dos horas que quedaban de clase y no paró de vibrar. A la salida, se lo devolví y se lo comenté porque me llamó la atención la cantidad de veces que había vibrado en dos horas. Él, sonriendo, lo desbloqueó y me dijo: «Mira, 257 notificaciones entre Instagram y WhatsApp. Lo normal».

Es complicado con ese reclamo constante vibrando en la pierna no echar una mirada, es complicado con ese reclamo constante estar atento en clase, centrarse en estudiar, leer, o hacer algo que no te tenga pendiente del móvil. ¿Puede ser que el modelo de Estados Unidos no esté tan lejos? ¿Es algo generalizado? ¿Qué podemos hacer como educadores? Te toca pensar… El reto está lanzado, te invito a ver el documental.

Jesús M. Gallardo Nieto

Profesor de Religión Católica