Carta de los Magos de Oriente a los profesores de Religión Católica

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Si el final del año está marcado por grandes comilonas y una fiesta infinita de consumismo que en muchas ocasiones oculta el verdadero sentido de la Navidad, el comienzo del año corre un destino similar cuando la fiesta de la Epifanía de Jesús, la Adoración de los Magos, se convierte en una lista interminable de peticiones de bienes materiales. ¿Cómo escribir una carta adecuada? ¿Qué podemos pedir a los Magos de Oriente? ¿Y si este año escuchamos a los propios Magos de Oriente? Ha sido un año que ha traído muchas dificultades, una pandemia, una nueva ley educativa que pone en jaque la enseñanza de la Religión… Pero la verdad es que la esperanza es más fuerte que las dificultades.

Melchor, Gaspar y Baltasar, reciben cartas y cartas, millones de cartas de millones de personas de todo el mundo. La propuesta es sencilla y rompedora: si los Magos de Oriente fueran los que nos escriben la carta a nosotros profesores de Religión Católica… ¿Qué nos dirían? ¿Qué contendría esa carta? Pues puede ser que algo parecido a esto:

“Querido profe de Reli,

A lo mejor te extraña esta carta. Desde bien pequeño eras tú quien nos escribías esta carta a nosotros. Eso lo sabemos bien. Quizá puede ser que tú a nosotros no nos conozcas, a lo mejor, puede ser, que sepas mucha teología, pero queremos decirte que nosotros a ti sí te conocemos.

Nunca nos has visto en persona, pero te aseguro que estamos pendientes de cada uno de tus movimientos. Y no sabes lo feliz que nos hace ver cuando sacas adelante a esos alumnos difíciles, cuando no solo te importa la clase, sino las personas para las que la preparas y sobre todo, cuando te reconcilias con esos alumnos que necesitan tanto de tu cariño como de tus límites. Esos gestos son fruto de tu constancia, de tu bondad y de tu gran corazón, sigue así y no cambies nunca. Además este año ni la mascarilla ni el gel hidroalcohólico han podido con tus ganas de encontrate con tus alumnos… Estamos muy orgullosos de ti. Da igual Delta que Ómicron, que Omega… No hay variante que te haga desvariar de tu objetivo: cuidar a tus alumnos. 

Este año somos nosotros los que hemos querido escribirte esta carta y hacerte un regalo extra, algo que no has pedido pero que a nosotros nos sale del corazón regalarte. No es la vacuna, porque esa ya está aquí, pero verás como te gusta. Porque, querido profe, tú lo sabes bien: los mejores regalos, las mejores palabras y los mejores actos, son siempre aquellos que salen del corazón, como los que tú tienes para con tus alumnos. El auténtico regalo siempre, siempre son las manos que lo envuelven. Nunca lo olvides. No pierdas nunca tu esencia de niño, porque solo de esta forma podrás ser eterno y mágico como lo somos nosotros.

Queremos regalarte esta carta con tres consejos que seguro que te van a venir muy bien para este nuevo año:

Melchor quiere que valores el tiempo, por encima de cualquier regalo material. ¿Sabes? El tiempo es lo más valioso, porque cada minuto que regalas a un alumno, a un compañero, a una persona, no vuelve, es único. No lo desperdicies con enfados y malos rollos, no merece la pena. Durante el confinamiento hemos comprobado que el tiempo lo es todo y por eso te pedimos, ahora que hemos empezado con esta «nueva normalidad» que valores más que nunca el tiempo que das, porque es mágico… cuanto más tiempo das, más tiempo parece que tienes.

Gaspar quiere hablarte del amor. Tienes dentro de ti el regalo más grande del mundo, tienes amor para dar y tomar. Piensa en cada una de las personas que pasa por tu vida, piensa en cada uno de los alumnos que llevan una semilla de Buena Noticia gracias a ti. Muchos solo han oído hablar de Dios en tus labios, muchos solamente se han planteado cuestiones importantes en tus clases… y eso ha crecido por tu amor entregado. No te canses nunca, y si tienes dudas, relee esta carta. Además, ahora que has aprendido a sonreír y a abrazar con los ojos, detrás de una mascarilla, no dudes en poner en juego esta nueva habilidad, este nuevo «superpoder».

Baltasar, te quiere regalar empatía. ¿Sabes? Seguro que ya te has dado cuenta que soy un poco diferente a mis otros compañeros, mi piel es más oscura que la de ellos, pero… ¿a que aún así me quieres y te caigo bien? Haz lo mismo con cada alumno de tu clase, especialmente con cada alumno que más lata da, porque precisamente esos, son los que necesitan más de ti, de que seas capaz de ponerte en su lugar y les des lo que necesitan: cariño en forma de caricia o en forma de límite, porque saber decir “no” en el momento oportuno es otra forma de querer.

Querido profe de Reli, te aseguramos que, si consigues valorar estos tres regalos en tu vida, te habremos hecho el mejor de los regalos, para ti y para tus alumnos. Y recuerda vivirlo todo con la emoción de un niño, ya te sabes eso de “si no os hacéis como niños…”.

Te queremos.

Firmado,

MELCHOR, GASPAR Y BALTASAR

Esperamos que te traigan toneladas de tiempo, amor y empatía para regalar. Feliz noche de Reyes.

Jesús M. Gallardo Nieto
Profesor de Religión Católica
Esta entrada se ha tomado y adaptado de «Canalchupete«