La autoridad en la Iglesia, el servicio de la verdad, una actividad para Religión en la ESO

AutoridadEl término «autoridad» proviene del latín auctorĭtas, -ātis, y su significado, según la RAE, se relaciona normalmente al “poder que gobierna o ejerce el mando, de hecho o de derecho”. ¿Puede la palabra «autoridad» estar relacionada con algo tan basado en el servicio como es el cristianismo? ¿Qué tipo de autoridad tienen los líderes religiosos en la religión cristiana? En esta entrada ofrecemos algunas líneas de reflexión y una actividad para trabajar con los alumnos de la ESO.

Contexto curricular

Contenidos

  • La autoridad eclesial al servicio de la verdad

Criterios de evaluación

  • Distinguir que la autoridad está al servicio de la verdad

Estándares de aprendizaje

  • 2.1 Identifica a personas que son autoridad en su vida y explica cómo reconoce en ellas la verdad.
  • 2.2 Reconoce y valora en la Iglesia distintas figuras que son autoridad, por el servicio o por el testimonio.
  • 2.3 Localiza y justifica tres acontecimientos de la historia en los que la Iglesia ha defendido la verdad del ser humano.

 

Ver (experiencia humana)

En el lenguaje coloquial tenemos tendencia a confundir los términos «poder» y «autoridad». Lo cierto es que no son sinónimos. El poder lo confiere un cargo o una posición que ostenta una persona, pero la autoridad tiene dos caminos.

  • Uno, de dentro hacia fuera: emana de la persona. Hay personas en nuestras vidas que, sin tener un cargo concreto, por su sabiduría, por su forma de ser… son capaces de dirigir nuestros pasos o de ofrecer consejos que no dudamos en seguir porque emana de ellos una fuerza que nos convence. ¿Quiénes son esas personas en tu vida? ¿Podrías analizar tu entorno para descubrir quiénes son?
  • Uno, de fuera hacia dentro: nosotros otorgamos autoridad a las personas que son dignas de ella, tengan o no poder sobre nosotros. Un mal jefe, un mal profesor, incluso un mal padre o un mal gobernante o un mal sacerdote… tendrán poder por su cargo, puesto o relación con nosotros, pero no tendrán autoridad. Puedes compartir ahora alguna experiencia que hayas tenido en este sentido con ese tipo de personas que tienen poder pero no autoridad.

Una vez que has analizado tu entorno, ¿te parece que tiene relación con Jesús y su Iglesia?

Juzgar

La palabra «autoridad» aparece en numerosas ocasiones en los Evangelios, pero para nuestra reflexión vamos a traer dos de ellas, ambas del Evangelio de Mateo.

En primer lugar, queda claro y manifiesto que Jesús era una de esas personas que emanaba autoridad:

[28] “Cuando Jesús terminó su discurso, la multitud estaba asombrada de su enseñanza; [29] porque les enseñaba con autoridad, no como sus letrados”. (Mt 7, 28-29)

Jesús era una persona que enseñaba con autoridad, porque la gente se la reconocía y se la daba, y porque de él emanaba esa fuerza que otorga la coherencia de hacer lo que se dice.

En segundo lugar, deja un mandato a sus seguidores sobre cómo deben ser los que quieren ser “jefes” en su Reino:

[20] “Entonces se le acercó la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacer una petición. [21] Él le preguntó: —¿Qué deseas? Ella contestó: —Manda que, cuando reines, estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y otro a tu izquierda. [22] Jesús le contestó: —No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber la copa que yo he de beber? Ellos replicaron: —Podemos. [23] Jesús les dijo: —Mi copa la beberéis, pero sentarse a mi derecha e izquierda no me toca a mí concederlo; será para los que mi Padre ha destinado. [24] Cuando los otros diez lo oyeron, se enfadaron con los dos hermanos. [25] Pero Jesús los llamó y les dijo: —Sabéis que entre los paganos los gobernantes tienen sometidos a sus súbditos y los poderosos imponen su autoridad. [26] No será así entre vosotros; más bien, quien entre vosotros quiera llegar a ser grande que se haga vuestro servidor; [27] y quien quiera ser el primero, que se haga vuestro esclavo”. (Mt 20 20-27)

¿Los gobernantes de la Iglesia viven así la autoridad?

Autoridad

Actuar

Te invitamos ahora, en este tercer momento, a que conozcas un poco la biografía de tres “altos mandatarios” de la Iglesia Católica: un Papa, un obispo y una fundadora de una congregación religiosa. ¿Te parece que son personas que viven su autoridad como servicio a la verdad? ¿Por qué?

 

De alguna manera, todos deberíamos aprender a vivir la autoridad como un servicio a la sociedad y a las personas que nos rodean. Te invitamos a elaborar en grupo unos sencillos carteles que os recuerden cuando entréis en el aula cuáles son las verdaderas claves de la autoridad que emanan de la persona de Jesús y que nos ayudan a crecer como personas al servicio de las personas. Seguramente, de esta manera lo que has aprendido acerca de la autoridad te pueda servir para mejorar tus relaciones con los demás y conocer cómo vive este aspecto la Iglesia.

Jesús M. Gallardo Nieto

Profesor de Religión Católica