Vamos a trabajar con un clásico de las parábolas en Primaria, pero dándole una vuelta. La parábola del buen samaritano es un tema recurrente en esta etapa. En cuanto aparece el hombre herido en el camino, alguien suele anticipar la historia: “pasa uno y no ayuda”, “luego pasa otro”, “al final llega uno que sí le cura”. Y está bien que la conozcan. El problema es que, cuando una historia se conoce demasiado, a veces deja de incomodar. Se convierte en una respuesta aprendida: el bueno es el samaritano, los otros pasaron de largo y nosotros tenemos que ayudar. Pero Jesús no contó la parábola para que señaláramos rápidamente quién lo hizo bien y quién lo hizo mal. La contó para mover una pregunta bastante más incómoda: ¿qué hago yo cuando alguien necesita ayuda? Vamos a hacer una propuesta atractiva.