El cielo de tu sueño, teatro para Educación Primaria

CieloCielo, ángel, sueño… la verdad es que son palabras que nos hablan de transcendencia. Es un concepto complicado de explicar en Primaria, pero fundamental para comprender la Religión. Aquí os dejamos una de pequeña narración que os puede ayudar a trabajar este tema con los alumnos de Primaria.

El Cielo de tu sueño

Personajes:

  • Bolo durmiente Bolo
  • Ángel 1
  • Ángel 2

Escena I

Bolo se acerca a Bolo durmiente. Camina como si flotara y al llegar a él intenta tocarlo pero no puede, parece que hay una barrera invisible. Mientras lo inten- ta, sonríe y habla.

Bolo (mirándose y sonriendo): ¿Pero qué ha pasado? ¡Tengo muchas ganas de reír! ¡Parece que me estén haciendo cosquillas por dentro! ¿Qué me pasa?

Ángeles (hablando a la vez): ¿Sabes cómo has llegado hasta aquí?

Bolo: No lo sé. Etaba leyendo     (señala hacia el niño que duerme). Escuchaba la lluvia y… ¡Aquí estoy! Éste soy yo, ¿verdad? (vuelve a señalar al niño).

Ángeles: ¡Bolo, esto es tu sueño! ¡Estás en el cielo de tu sueño!

Se encienden las luces y se oye música de fondo. Llueve. Aparece el decorado hecho con sábanas blancas o telas finas, con muchos papeles translúcidos colgando, de color azul o blanco, a diferentes distancias y en diferentes planos. En una esquina está Bolo en un silloncito de mimbre. Está dormido y sobre las piernas tiene un libro abierto. Se apagan las luces y la música finaliza.

 

Escena II

 Se encienden las luces. Sigue en escena Bolo dormido y, detrás de él, aparece Bolo vestido con telas vaporosas. Camina perdido, no sabe dónde está. Sus movimientos son muy lentos, como si flotara. De pronto, mira al público y empieza a gritar.

 Bolo: ¡Estaba lloviendo! ¡Estaba lloviendo! ¡Yo leía un libro mientras el sonido de la lluvia me ha atraído hasta aquí!

Se oyen dos voces, una de una niña y otra de un niño. Cada uno sale de un lado del escenario. Van vestidos con túnicas blancas y se dirigen hacia el centro del escenario mientras hablan.

Ángeles (hablando a la vez): ¿Dónde te llevan los sueños, Bolo? ¿A quién buscas?

Bolo (mirando desconcertado hacia diferentes lugares): ¿Quiénes sois?

Ángeles (hablando a la vez): Somos ángeles.

Los ángeles han llegado junto a él. Bolo intenta tocarlos pero no puede. Los ángeles giran a su alrededor con los brazos abiertos y moviéndolos como si fueran alas.

 Ángeles: Todos los que estamos aquí osmos ángeles (señalando al público sin dejar de aletear). ¡Ellos también están en tu sueño!

Bolo: Me siento muy bien aquí. Todo es tan dulce… Hay tanta paz… Mira cuántas caras sonrientes (mirando al público)… Aquí no hay peleas, no hay insultos… Quisiera quedarme aquí con vosotros.

Ángel 1: Eso no es posible. Dentro de poco tendrás que despertar.

Bolo: ¿Podré volver a sentir esta felicidad?

Ángel 2: ¡Claro que sí! Podrás tener un trocito de tu sueño siempre que quieras. Te voy a hacer un regalo.

El ángel saca un globo deshinchado de la túnica y se lo ofrece a Bolo. Al mismo tiempo, el otro ángel empieza a lanzar globos deshinchados hacia el público.

 Ángel 1 (se dirige al público): ¿Vosotros queréis tener un poquito de cielo? ¡Pues vamos a hinchar un globo mientras pensamos en cosas bonitas!

Ángel 2: ¡Ahora hay un poco de cielo dentro de cada globo!

Ángeles (acercándose al público y pidiendo que les imiten): ¡Una, dos y tres! (empiezan a hinchar el globo, igual que Bolo y el resto del público).

Ángel 2: Cuando despiertes, te acordarás de tu cielo y cuando las cosas no vayan bien, soltarás un poquito de esta paz, de esta alegría y este amor que llevas dentro. ¡Será como estar de nuevo en el cielo!

Bolo (levantando sus brazos con el globo hinchado): ¡Ya tengo mi cielo!

Ángeles (levanta los globos y pidiendo al público que les imiten): ¡Todos tenemos nuestro cielo! Se apagan las luces.

 

Escena III

 Se encienden las luces. En el escenario han desaparecido los papeles o telas que lo decoraban. Aparece Bolo desperezándose después del sueño. Mira el globo que sostiene y sonríe.

Bolo (dirigiéndose al público): Me parece que aquí dentro hay un poco de cielo. Ya veo que vosotros también tenéis un poco. Habrá que cuidarlo muy bien. Pero no sólo aquí (soltando el globo, que, como no está atado, sale deshinchándose), también aquí dentro (poniendo la mano sobre su corazón). ¡Aquí está nuestro cielo, en nuestro corazón! ¡Cuidadlo mucho!

Se apagan las luces y se baja el telón.

 

El cielo de tu sueño, Pau Maestro Julián