Nuevo currículo de Religión (parte 1): Una visión general. ¿Oportunidad o crisis?

OportunidadA partir del próximo curso comenzará a entrar en vigor el nuevo currículo de Religión que se ha ido trabajando durante estos últimos meses. Ante esta situación podemos percibirlo como una crisis porque hay un cambio grande en todos los elementos que forman parte del currículo o como una oportunidad de llevar adelante nuestras clases #DeOtraManera.

En la Editorial EDEBÉ nos hemos convencido de que esta situación es una oportunidad estupenda para revisar y darle la vuelta a muchos temas que nos ofrece el currículo. La asignatura de Religión Católica siempre ha sido pionera en este tipo de situaciones y ahora no va a desperdiciar esta oportunidad.

Comenzamos hoy una serie de entradas en esta web en las que vamos a analizar los elementos del currículo poco a poco, para que cuando tengamos que ponerlos en marcha podamos reconocerlos fácilmente y sobre todo para que poco a poco nos vayamos convenciendo de que esta situación es una oportunidad para «ponernos en pie» como San Pablo en el Areópago y seguir adelante con nuestra misión. En la entrada de este domingo nos acercamos a una visión general de todos los elementos del currículo que es válida para todos las asignaturas, no solamente Religión Católica, pero así podemos aprovechar esta oportunidad para poder conocer lo que está por llegar.

Oportunidad para lograr metas: Objetivos de etapa

En primer lugar, hemos de hablar de los objetivos. En los cuatro borradores se define de la misma manera qué son los objetivos de cada etapa reseñados:

«Objetivos: Logros que se espera que el alumnado haya alcanzado al finalizar la etapa y cuya consecución está vinculada a la adquisición de las competencias clave y de las competencias específicas.»

Así que mantenemos en este nuevo acercamiento unos objetivos que deben ser alcanzados al final de cada etapa y a los que contribuirán cada asignatura desde su aportación específica. Tal como se hace notar, están íntimamente vinculados a las competencias clave y a las competencias específicas. En este sentido este elemento se mantiene. En el texto definitivo podremos analizar si ha habido cambios significativos con respecto a leyes precedentes.

 

Oportunidad para ser competentes: perfil de salida y competencias clave

Aparece ya una novedad interesante el llamado «perfil de salida», que se relaciona íntimamente con dos elementos, las competencias clave y las situaciones de aprendizaje. Por ello, de alguna manera lo que se pretende poner de manifiesto es qué destrezas deben ser capaces de desarrollar los alumnos para poder desenvolverse en la sociedad al término de la Educación Básica, es decir al término de la ESO.

Competencias clave

Las competencias clave, cambian añadiendo la competencia plurilingüe, por lo que en este nuevo decreto serán ocho en lugar de siete. Y se definen así:

«Competencias clave: desempeños que se consideran imprescindibles para que el alumnado pueda progresar con garantías de éxito en su itinerario formativo, y afrontar los principales retos y desafíos globales y locales. Las competencias clave aparecen recogidas en el Perfil de salida del alumnado al término de la enseñanza básica. «

Esta es la nueva redacción propuesta en los borradores para las competencias:

  1. Competencia en comunicación lingüística
  2. Competencia plurilingüe
  3. Competencia matemática y competencia en ciencia y tecnología (STEM, por sus siglas en inglés)
  4. Competencia digital
  5. Competencia personal, social y de aprender a aprender
  6. Competencia ciudadana
  7. Competencia emprendedora
  8. Competencia en conciencia y expresión culturales

Para cada una de las competencias se detallan una serie de descriptores que ayudan a poder evaluar al término de la educación básica si los alumnos han logrado desarrollarlas. Se pueden consultar los descriptores en este documento. En próximas entregas iremos analizando cada elemento. Ponemos un ejemplo al finalizar la Primaria y otro al finalizar la enseñanza básica (la ESO), para que quede más claro. Elegimos la competencia 5, Competencia personal, social y de aprender a aprender:

  • Al final de Primaria:
    • «Reconoce el valor del esfuerzo y la dedicación personal para la mejora de su aprendizaje, y adopta posturas críticas cuando se producen procesos de reflexión guiados.»
  • Al final de la Educación Básica:
    • «Realiza de forma recurrente y autónoma autoevaluaciones sobre su proceso de aprendizaje, buscando fuentes fiables para validar, sustentar y contrastar la información y obteniendo conclusiones relevantes.»

Situaciones de aprendizaje

De alguna manera estas situaciones son las que motivarán la puesta en práctica de las competencias clave. Los alumnos deberán ser capaces de enfrentarse a los retos del siglo XXI. Es decir: la educación básica recibida debe tener una transferencia a la realidad. En este sentido, como veremos más detenidamente, hay una estrecha relación con dos elementos que en este comienzo de curso se han puesto muy de manifiesto como situaciones en las que poner en práctica las competencias:

Los alumnos están llamados a ser capaces de poner en juego sus competencias para poder dar respuesta a estas situaciones de aprendizaje. De esta manera el Currículo se presenta como una oportunidad para darle al aula un espacio global y abrirla al mundo.

Oportunidad para concretar por materias: Competencias específicas, criterios de evaluación y saberes básicos

Una vez que estas situaciones han sido definidas para toda la etapa o incluso para toda la educación básica, es el momento de concretar en las materias. Aparecen los elementos que nos van a ayudar a llevar a cabo nuestra labor más cotidiana dentro del aula. Los describimos brevemente.

Competencias específicas

En primer lugar, partimos de las competencias específicas, que se definen como (tomamos las referidas a la educación básica, es decir Primaria y ESO):

«Desempeños que el alumnado debe poder desplegar en actividades o en situaciones cuyo abordaje requiere de los saberes básicos de cada área, materia o ámbito. Las competencias específicas constituyen un elemento de conexión entre, por una parte, el perfil de salida del alumnado, y por otra, los saberes básicos de las áreas o ámbitos y los criterios de evaluación.»

En el currículo de Religión Católica se han descrito claramente las competencias específicas para cada ciclo y se han relacionado en la propuesta hecha por la Conferencia Episcopal, con los criterios de Evaluación.

Visto así, las competencias específicas son las que ayudan a concretar cómo nuestra asignatura lleva a cabo las secuencias de aprendizaje necesarias para poner en ejercicio las competencias y lograr los objetivos y los descriptores del perfil de salida.

Ofrecemos aquí un ejemplo de la competencia específica número uno en Educación Primaria:

Descubrir, identificar y expresar los elementos clave de la dignidad y la identidad personal en situaciones vitales cercanas, a través de biografías inspiradoras y relatos bíblicos de alcance antropológico, para ir conformando la propia identidad y sus relaciones con autonomía, responsabilidad y empatía.

Las competencias específicas se proponen para toda la etapa y se van trabajando según los criterios de evaluación en cada ciclo, en EP tres ciclos y en ESO dos.

Criterios de Evaluación

Desaparecen en este decreto los estándares de aprendizaje y los criterios de evaluación nos ayudan a llevar a cabo una evaluación que permita descubrir si se han podido desarrollar los elementos que pide la competencia específica. Se definen así:

Criterios de evaluación: referentes que indican los niveles de desempeño esperados en el alumnado en las situaciones o actividades a las que se refieren las competencias específicas de cada área en un momento determinado de su proceso de aprendizaje.

Así, por ejemplo, relacionado con la competencia específica número uno, encontramos los siguientes criterios de evaluación, también para la asignatura de Religión Católica de Educación Primaria, para el primer ciclo (1º y 2º EP):

  • 1.1. Buscar y enumerar las claves que aportan los relatos y personajes bíblicos sobre el valor de cada persona, relacionándolas con el desarrollo de su autonomía y responsabilidad en el grupo-clase.

  • 1.2. Identificar algunas de las características que definen la autonomía personal, comenzando el desarrollo de un autoconcepto ajustado y una autoestima saludable para la propia aceptación personal y para integrarse en los grupos de pertenencia con asertividad y responsabilidad.

Como se puede apreciar, los criterios de evaluación son muy concretos y ayudan al profesor a desarrollar las actividades de para poder ir dando un feedback de su proceso de aprendizaje.

Saberes básicos

Seguramente a estas alturas, puedes haberte planteado… ¿Dónde están los contenidos? En el nuevo diseño curricular, sí que aparecen pero como ves son como una especie de recurso que hace falta para resolver las situaciones de aprendizaje. Es por poner un símil, como ir a una biblioteca o consultar en Internet una dirección que te hace falta. Ese es su papel. Vienen definidos como:

«Conocimientos, destrezas y actitudes que constituyen los contenidos propios de un área o ámbito cuyo aprendizaje es necesario para la adquisición de las competencias específicas.»

Como se puede apreciar en la definición hay una vuelta a la LOE en cuanto a la estructura tripartita de conceptos, procedimientos y actitudes y de alguna manera se pretende que sean un elemento de referencia, pero no el principal a la hora de abordar las secuencias de aprendizaje.

En el área de Religión Católica, se ha dividido en tres partes con diferentes nomenclaturas según la etapa pero con similares contenidos, que se han ido graduando a lo largo de los ciclos. Estos son los tres bloques de contenidos en cada una de las cuatro etapas.

Infantil

  • El valor de la persona: autonomía y comunicación
  • Al encuentro y cuidado de los otros: crecer en comunión
  • Identidad cristiana y entorno social

Primaria

  • Identidad personal y relaciones
  • Cosmovisiones, tradición cristiana y cultura
  • Habitar el mundo plural y diverso para construir la casa común

Secundaria Obligatoria

  • Dignidad humana y proyecto personal
  • Cosmovisión, identidad cristiana y expresión cultural
  • Corresponsables en el cuidado de las personas y del planeta

Bachillerato

  • La vida como vocación personal y profesional
  • Diálogo fe-razón y fe-cultura
  • Insertarse críticamente en la sociedad

 

A lo largo de estos meses iremos desgranando cada uno de los elementos y los relacionaremos con la oportunidad que suponen para nuestra asignatura. En Edebé queremos que te sumes a nuestra visión, queremos hacer la educación #DeOtraManera ¿Te apuntas?

 

Referencias

Jesús Manuel Gallardo Nieto

Profesor de Religión Católica