¿Y si el hermano mayor tuviera motivos para enfadarse? Leemos la parábola del hijo pródigo y sabemos cómo debemos interpretarla: el padre perdona, el hijo vuelve y hay una fiesta. Pero basta con detenerse un momento en quien se ha quedado trabajando para que empiecen las preguntas. ¿A ti te parecería bien? ¿Recibirías de esa manera a tu hermano después de lo que ha hecho? ¿Y si encima tienes que ayudar a preparar la fiesta?
Tenemos una buena discusión para la clase de Religión. Y merece la pena dejar que aparezca antes de dar la respuesta. La propuesta consiste en llevar al hijo pródigo a un juicio en el aula, con equipos de acusación, defensa, familia y comunidad. Está pensada para 3.º y 4.º de ESO y necesita dos sesiones de 55 minutos. Trabajaremos el perdón, la libertad y la responsabilidad a partir de Lucas 15,11-32.