Es tiempo ordinario (invierno)

Profesores de Religión Católica Edebé

Dibujo original de María Ripol para EDEBÉ

 

Dice el poeta:
Jesús, no tienes manos.
Tienes sólo nuestras manos
para construir un mundo donde habite la justicia.
Jesús, no tienes pies.
Tienes sólo nuestros pies
para poner en marcha la libertad y el amor.
Jesús, no tienes labios.
Tienes sólo nuestros labios
para anunciar por el mundo la Buena Nueva.
Jesús, no tienes medios.
Tienes sólo nuestra acción
para lograr que todos los hombres sean hermanos.
Jesús, nosotros somos tu Evangelio.
El único Evangelio que la gente puede leer
si nuestras vidas son obras y palabras eficaces.

Y Jesús contesta:
Mis queridos amigos: lo que os pido, lo que en verdad te pido, es que me prestes tus manos para que con ellas yo pueda seguir curando, bendiciendo y acariciando.
Te pido que me prestes tus pies para que pueda acudir a las llamadas de tantas personas
desamparadas y para correr a ayudar a los que no encuentran la alegría y la felicidad.
Te pido tus labios para besar a tantos niños y niñas que no tienen amor.
Te pido tu lengua para seguir dando buenas noticias a los pobres y denunciar a los hipócritas y opresores.
Te pido tus ojos, para mirar con ternura y cariño a todas las gentes.
Te pido tu rostro, para sonreír a cada uno, para sonreír a pesar de todo. Te pido, en fin, tu corazón para que yo pueda seguir amando a mi manera.
Te lo pido por el amor del Padre, por todos sus hermanos.
En espera de una respuesta positiva, me despido con un abrazo.
Jesús de Nazaret

 

Tomado de

“MAR – Material para el Área de Religión” (Editorial EDEBÉ)

Puedes descargar el folleto completo aquí.