Taizé Madrid 2018: 15.000 jóvenes se reunieron para despedir el año rezando #TaizéMadrid2018

TaizéDesde el pasado 28 de diciembre de 2018 al 1 de enero de 2019, unos 15.000 jóvenes han decidido celebrar el fin de año de una manera «diferente» viviendo la experiencia de encuentro y oración surgida en Taizé, y trasladada a Madrid. Los jóvenes han sido protagonistas de este movimiento de oración que ha dejado huella en la diócesis de Madrid y en todas las casas que han acogido a estos jóvenes.

Los jóvenes son protagonistas de estas fiestas de Nochevieja y fin de año. Lo cierto es que en demasiadas ocasiones lo son por intoxicaciones etílicas o por la suciedad que queda en las calles después de las celebraciones. Sin embargo, hay jóvenes que viven su fe también en estos días, y lo hacen en comunidad.

Desde hace más de 40 años, Taizé realiza entre Navidad y Año Nuevo un encuentro de jóvenes en una gran ciudad europea. Estos encuentros se enmarcan en la Peregrinación de Confianza a través de la Tierra que cada año reúne a decenas de miles de jóvenes de entre 18 y 35 años provenientes de toda Europa.

Los jóvenes que asisten a estos encuentros no forman un movimiento, sino que tratan de avanzar juntos a través de los caminos de la confianza: la confianza entre las personas, entre los cristianos de las diferentes tradiciones, la confianza en Dios…, y profundizan en aspectos como la oración, la fe y el compromiso social.

Este año la Comunidad de Taizé en Madrid preparó junto con la Delegación de juventud de la Archidiócesis de Madrid, las parroquias y las comunidades cristianas el 41 Encuentro Europeo.

La experiencia ha tenido ecos en la prensa y se ha podido seguir en Twitter, y muchas personalidades, desde el papa Francisco hasta la alcaldesa de Madrid, han enviado sus mensajes de bienvenida a los jóvenes participantes, que pueden leerse aquí. 

El hermano Alois, líder de este movimiento ecuménico de oración y fraternidad, se ha dirigido cada tarde a los jóvenes con diversas meditaciones que pueden leerse aquí. Destacamos un fragmento de la última meditación el día 31 por la tarde, a modo de compromiso programático:

La experiencia de comunión que hemos vivido estos días nos estimula y nos anima a asumir compromisos concretos por la paz. Cada uno de nosotros deberá encontrar cómo hacerlo. Muchos de vosotros ya estáis comprometidos en iniciativas de solidaridad. Querría indicar brevemente tres desafíos que me parecen importantes.

El primero: reducir la brecha entre ricos y pobres. ¿Podríamos, en pequeños grupos en nuestras Iglesias, estar más atentos a situaciones de pobreza? Incluso con muy pocos medios, con casi nada, es posible comenzar, por ejemplo, con visitas que alivien el aislamiento de una persona sin hogar, de una persona anciana que vive sola, de un niño abandonado.

Un segundo desafío urgente es sin duda la acogida de los migrantes y los refugiados. Apoyemos las iniciativas locales e internacionales que buscan brindarles más seguridad y justicia. La seguridad de algunos no puede garantizarse en detrimento de la de otros. El miedo ante este fenómeno, de una nueva magnitud para Europa, es comprensible. Pero una cosa es segura: no habrá soluciones sin relaciones personales con aquellos que buscan refugio o un futuro mejor en otros países.

Y este tercer camino: la paz entre los seres humanos requiere solidaridad con la Creación. Nuestro maravilloso planeta está amenazado por la sobreexplotación de sus recursos, las diferentes formas de contaminación y la pérdida de la biodiversidad. Y esto lleva a injusticias y violencias entre los seres humanos. Todos podemos dar pasos concretos para responder a este desafío.

Estos tres compromisos, entre otros posibles, constituyen mucho más que un imperativo moral. Asumiéndolos con seriedad, consagrándonos a ellos, nuestra propia vida puede encontrar un sentido.

 

El encuentro ha supuesto, no solo una vivencia interior de búsqueda del bien y la voluntad de Dios para más de 15.000 jóvenes, sino una renovación y apertura para muchas comunidades de acogida en Madrid, y sobre todo un testimonio para el mundo de que la fe cristiana une. Sea cual sea la nacionalidad, e incluso el credo profesado, podemos hacer realidad ese deseo de Jesús del que se hizo eco san Juan Pablo II: ut unun sint, «que sean uno».

El hermano Aolis también anunció que el próximo encuentro europeo de jóvenes se celebrará en Polonia, en la ciudad de Wroclaw (Breslavia), del 28 de diciembre de 2019 al 1 de enero de 2020. En un momento en el que la construcción de Europa encuentra fuertes resistencias, en el que la incomprensión entre los países se multiplica, un encuentro en Polonia dará la oportunidad a miles de jóvenes de experimentar que es posible construir una confianza recíproca.

Como profesores de Religión Católica, este encuentro no nos puede dejar indiferentes. Puede ser una estupenda ocasión para reflexionar con nuestros alumnos sobre algunos temas que os proponemos:

  • La celebración del fin de año consistente en beber, ocio desmedido y compras compulsivas frente al gesto de estos 15.000 jóvenes en busca de una vivencia intensa de fe.
  • El ecumenismo y la búsqueda de la unión entre todos los cristianos (en breve celebraremos en la Iglesia la semana de oración por la unidad de los cristianos).
  • La vida de oración y el modo de oración repetitivo-reflexivo de la comunidad de Taizé.
  • Aprender los cantos de Taizé y experimentarlos en una clase (pueden aprenderse aquí)
  • La vida de oración de la Iglesia y el compromiso por la unidad que nos compromete.
  • Ecos de prensa sobre el encuentro.
  • La imagen que la sociedad tiene de los jóvenes: tópicos y realidad.

 

Jesús Manuel Gallardo Nieto

Profesor de Religión Católica