El monstruo al que hay que enfrentarse

Monstruo“Monstruo” es una palabra que simplemente al ser pronunciada puede darnos miedo. Sin embargo, en esta fábula visual que es la última película de Juan Antonio Bayona, Un monstruo viene a verme, los monstruos pueden ayudarnos a crecer y a enfrentarnos al mal que nos rodea dando sentido a nuestra existencia. Es algo que el currículo LOMCE nos propone para trabajar con los alumnos de 3º de ESO.

Marco legislativo

Por el tema que trata la película es ideal para trabajar el segundo bloque de contenidos del temario correspondiente a 3º de ESO. Estos son los elementos que se pueden trabajar con esta película:

 

Contenidos

  • La ruptura del hombre con Dios por el pecado.
  • El relato bíblico del pecado original.

 

Criterios de Evaluación y estándares de aprendizaje evaluables

  1. Distinguir la verdad revelada del ropaje literario en el relato del Génesis.
  2. Descubrir que el pecado radica en el rechazo a la intervención de Dios en la propia vida.

 

Estándares de aprendizaje (entre paréntesis Competencias Clave)

  • 1.1. Analiza el texto sagrado diferenciando la verdad revelada del ropaje literario y recrea un relato de la verdad revelada sobre el pecado original con lenguaje actual (CL, AA, SIEE, CEC)
  • 2.1 Identifica, analiza y comenta situaciones actuales donde se expresa el pecado como rechazo o suplantación de Dios (CL, AA, CSC)

 

Ficha técnica de la película

Título: Un monstruo viene a verme. Título internacional: A monster calls. Dirección: Juan Antonio Bayona. País: España. Año: 2016. Género: Drama, fantástico. Reparto: Sigourney Weaver, Felicity Jones, Lewis MacDougall, Liam Neeson. Guion: Patrick Ness; basado en su propia novela.

 

Crítica de cine (por José Antonio Montull, sdb)

UN MONSTRUO VIENE A VERME. Los propios monstruos. 

La esperada y nueva película de Juan Antonio Bayona viene a cerrar una trilogía sobre la relación maternofilial que inició con El orfanato y continuó con Lo imposible. Bayona presenta ahora Un monstruo viene a verme cuyo guión está inspirado en una novela ilustrada de Patrik Ness.

Conor (Lewis MacDougall) tiene trece años (“Demasiados para ser un niño y pocos para ser un hombre”). Siete minutos después de cada media noche tiene una pesadilla en la que una voz le llama desde un cementerio próximo que se divisa desde su ventana. Junto al cementerio hay una pequeña iglesia y un árbol milenario que se transforma en monstruo ante los ojos atónitos de Conor. Acompañado de esa criatura de apariencia monstruosa, Conor vivirá la aventura de reconocer sus propios miedos, enfrentarse a ellos y afrontar su peor pesadilla, su propia verdad, la que siempre oculta y a la que no hace frente.

No le faltan al chico motivos para andar aterrado ante su vida: sus padres están separados, su madre está muy enferma de cáncer, todo indica que deberá ir a vivir con su abuela, adusta y fría; además en el Colegio vive un permanente acoso que le lleva al miedo y a encerrarse en sí mismo, en sus dibujos y en las historias fantásticas que han quedado en su corazón y que el monstruo le recuerda.

Estamos ante una película intimista y profunda que se mueve con habilidad entre el melodrama y la fantasía. Todo el aspecto melodramático está muy bien conseguido; la interpretación es excelente, contenida e intensa. Brillan especialmente Sigourney Weaver dando vida a una abuela exigente y distante, Felicity Jones, en el papel de la madre enferma; de una manera particular hay que subrayar el trabajo del joven Lewis MacDougall en el papel del pequeño Conor; MacDougall tiene un extraordinario magnetismo en la pantalla y los registros de tristeza, miedo, rabia, impotencia y ternura van y vienen con la misma intensidad con la que se viven en la adolescencia.

En ese intimismo del relato cobra un papel extraordinario la fotografía. Los claroscuros exteriores se convierten en metáfora de la vida, que siempre es ambigua y regala alegría y penas; el diseño de los interiores es magnífico, las casas, los relojes, los dibujos, los recuerdos, los objetos cobran protagonismo por sí mismos y hablan de todo lo que acumulamos en nuestra existencia; vivir se convierte en hacer acopio de objetos que nos recuerdan lo que fuimos, lo que somos y lo que estamos llamados a ser; Conor aprenderá que destruir los objetos no nos hace huir de nuestros miedos.

Pero Bayona también se maneja de una manera extraordinaria con las escenas fantásticas: el monstruo, la destrucción, los efectos especiales están muy bien y siempre al servicio de la historia.

Hay, por otra parte, un tema incesante en el film: la narración de historias como elemento de construcción de la propia personalidad; el monstruo recuerda cuentos que ya conocía el muchacho y en esas historias (que en la pantalla aparecen como dibujos de acuarela animados) no hay héroes o villanos, los personajes que presentan tienen una conducta moral frágil, como frágil es la vida; el monstruo le recordará que no hay buenos o malos químicamente puros, todos los seres humanos somos débiles y ambiguos, capaces de lo mejor y de lo peor.

La enfermedad de la madre va a llevar al muchacho (y por ende al espectador) a recordar lo duro que es enfrentarse a la muerte de los seres queridos; es tan inevitable que tarde o temprano hay que afrontarla. Vivir es ir perdiendo personas a las que amamos e ir acumulando objetos que nos las recuerdan. Y en esos momentos sublimes de la muerte de los seres queridos nos enfrentamos a la más profunda verdad de nosotros mismos, a la verdad más monstruosa.

Esa verdad, nos dice Bayona, nos dice que el amor puede dar sentido a la vida. Necesitamos decirnos que nos queremos, necesitamos darnos, necesitamos descubrir lo que tenemos en común con las personas que nos son distantes para romper intolerancias.

Por si fuera poco, toda esta reflexión abierta a mil sugerencias está admirablemente musicada por Fernando Velázquez, que ha compuesto una inspirada banda sonora absolutamente genial.

Hermosa, original, lírica y sugerente, Un monstruo viene a verme se convierte en una propuesta cinematográfica más que interesante. Un filme con alma.

Propuesta de actividades

  • Analiza y busca artículos sobre situaciones que reflejen el mal en el mundo, especialmente desde el punto de vista del rechazo de Dios. Busca información sobre el bullying y ciberbullying. Define los conceptos y hace ver por qué lo consideramos un mal que hay que combatir.
  • Invitar a los alumnos a leer en la Biblia el capítulo 3 y el origen del mal. Comparar con el tema del bullying e identificar los mismos elementos que aparecen en el relato bíblico.
  • Preparación de un breve corto contra el acoso escolar, utilizando el lenguaje publicitario y realizando un vídeo para lanzar a las redes.
  • Se puede buscar información e incluso apuntarse a participar como aula en el concurso escolar de la ONCE para el curso 2016-2017, “Somos diferentes, no indiferentes” que precisamente trata sobre el bullying. Esta es su dirección web: http://www.concursoescolaronce.es/

Jesús M. Gallardo Nieto
Profesor de Religón Católica