Ayuno, dos propuestas para trabajarlo en clase de Religión

Ayuno

Ayuno, limosna y oración son los tres pilares fundamentales de la Cuaresma. Ponemos hoy nuestro foco en el ayuno.

El ayuno es uno de los elementos fundamentales para trabajar la Cuaresma. Ofrecemos reflexiones y materiales para trabajar este aspecto de la Cuaresma en clase de Religión Católica.

Este material puede ser un buen complemento para trabajar el año litúrgico tanto en Educación Infantil como en Educación Primaria y en Secundaria.

Ayunar de malas palabras: Una rutina de pensamiento

Observa detenidamente esta imagen.

Ayuno de palabras

 

Aplicamos la rutina «Veo – Pienso – Me pregunto» con esta pauta:

  • ¿Qué ves? ¿Qué interpretas de los rostros que ves?
  • ¿Qué piensas que está pasando en la escena? ¿Por qué piensas que sucede? ¿Qué mensaje te llega de estas imágenes?
  • ¿Qué preguntas te suscita esto? ¿Qué preguntas te haces sobre tu vida? ¿Has vivido alguna vez esta circunstancia?

 

Reflexión

  • ¿Qué duele más, un golpe físico o un insulto? ¿Qué te hace más daño? ¿Qué dura más en el tiempo, una herida en tu piel o en tu corazón?
  • El ayuno no debe ser solamente de alimentos; es más, el ayuno que Dios quiere es, tal como dice el profeta: “El ayuno que yo quiero de ti es este, dice el Señor: Que rompas las cadenas injustas y levantes los yugos opresores; que liberes a los oprimidos y rompas todos los yugos; que compartas tu pan con el hambriento y abras tu casa al pobre sin techo; que vistas al desnudo y no des la espalda a tu propio hermano”. (Is 58, 6-7)
  • Tus palabras construyen realidad y pueden liberar. En esta Cuaresma probemos a ayunar de malas palabras, o al menos de palabras que no construyan y no realicen realidades adecuadas.

 

Un vídeo: “Ayunar de malos pensamientos”

 

Reflexión

  • Tú puedes ser tu mejor amigo y, a la vez, tu peor enemigo. Tú eres el que te dice muchas cosas negativas o positivas, y cuando haces eso, te haces daño.
  • Nuestro cerebro no descansa, no para de hacer lo posible para defendernos, pero a veces eso hace que estemos centrados en lo negativo… Te proponemos en este vídeo un ejercicio para ayunar de esos pensamientos que te hacen daño, para que esta Cuaresma seas capaz de crecer mediante el ayuno de malos pensamientos.
  • ¿Qué te sueles decir? ¿Sueles pensar mal de ti mismo?
  • ¿Qué cosas tendrías que cambiar a lo largo del día para intentar ser más feliz?
  • ¿Cuánto te quieres?
  • Te invitamos a que escribas en la agenda los deberes más importantes que te van a mandar en el día de hoy: céntrate en lo positivo. Hoy, al acostarte, repasa tu día en clave positiva y elimina todo lo que te hace daño para poder vivir.

 

¿Te atreves a construir una Cuaresma diferente haciendo tu “ayuno” más profundo?

 

Jesús M. Gallardo

Profesor de Religión Católica