Adolescentes y búsqueda de identidad: ¿puente o muro?

Adolescentes e identidadEn los tiempos que corren, en los que el diferente parece que representa una amenaza, es agradable descubrir películas que tocan el corazón y en las que los protagonistas son adolescentes que buscan sentido a la vida, una familia y seguridad en la vida. Os ofrecemos una reseña para trabajar la película Ismael, con temas tan interesantes como la familia, el aborto y la inmigración, tratados con sencillez y profundidad. En clase de Religión, y relacionado con el temario propuesto por la LOMCE para Secundaria, esta película puede ayudar a profundizar en los contenidos del bloque 4 de tercero de ESO, especialmente en lo que se refiere al contenido sobre la generación de cultura cristiana.

ISMAEL

Ficha técnica

En los últimos años han sido varios los filmes españoles que han buceado en el difícil momento de la adolescencia y la búsqueda de la identidad personal de chavales que se abren a la vida con incertidumbres y temores dando tumbos mientras intentan descubrirse. Ahí tenemos Los niños salvajes (de Patricia Ferreira, 2012), Hijo de Caín (de Jesús Monllaó, 2013) o  15 años y un día (de Gracia Querejeta, 2013). En todas ellas el protagonista es un adolescente cargado de preguntas en medio de una situación familiar confusa.

El argentino Marcelo Piñeyro (Kamchatka, El método, Plata quemada…) nos regala una película de producción totalmente española con un planteamiento similar: la búsqueda de la propia identidad.

Ismael (Larsson do Amaral), un niño negro de 10 años, toma un tren en Atocha sin ningún acompañante y se baja en Barcelona. Teniendo como referencia el remite de una carta dirigida a su madre, Alika (Ella Kweku), se planta en la puerta de una casa. Allí se encuentra con Nora (Belén Rueda) que, para sorpresa suya, resulta ser su abuela. Los dos se dirigen a un pequeño pueblo de la costa gerundense donde vive el presunto padre del chaval, Félix Ambrós (Mario Casas), que trabaja como educador de chavales en situación de riesgo social y vive solo, únicamente visitado por su buen amigo Jordi (Sergi López) que regenta un hotel. A la vez, Alika y su actual compañero Luis (Juan Diego Botto) emprenden el viaje desde Madrid a Girona para recoger al chico fugado.

Si en las películas anteriormente citadas, el argumento giraba en torno a la búsqueda de la identidad de un adolescente, aquí esa inocente escapada de Ismael se va a convertir en el detonante para que todos los personajes tengan que reflexionar sobre sus vidas y buscar sus propias señas de identidad.

La presencia del niño entre los adultos hace que estos se vean obligados a bucear en su pasado y descubran cómo la dificultad para amar y el miedo al compromiso no solo marcaron la propia vida sino que dejaron heridas en las personas a las que más amaban.

La aparición de Ismael, que ha nacido por la tenacidad valiente de su madre soltera, obliga a que los adultos tengan que enfrentarse con sus propios fantasmas y no puedan seguir huyendo de sí mismos.

La película afronta con seriedad y con un tierno sentido del humor temas tan serios como el de la familia, la soledad, el perdón, el aborto, la posibilidad de redimirse, la amistad…

No estamos ante una película edulcorada y con afán de buscar la lágrima fácil. Ismael es una película seria, bien trabaja, con un guion sólido y con un recital interpretativo extraordinario. Los actores adultos están absolutamente fantásticos. No desentona en absoluto la novel Ella Kweku. El pequeño Larsson do Amaral manifiesta una frescura envidiable ante la cámara y su mirada se convierte en una pieza clave de la película.

La estupenda fotografía de Xavi Giménez y la música amable de Javier Limón subrayan los sentimientos que manifiestan los actores y nos acercan al alma de los mismos haciéndonos pensar en cuánto de ellos hay en nosotros.

Ismael es una película pedagógica, con una valentía ética encomiable. Nos enseña a ver lo difícil de la fidelidad en el amor y la amistad, nos da a conocer que el miedo y la falta de compromiso dejan heridas en el camino, en la propia vida y en la de inocentes que, como Ismael, están reclamando a gritos ser tenidos en cuenta y ser amados sin suponer una carga.

JOSAN MONTULL, salesiano

 

 

Propuesta de actividades

En la película hemos visto personas puente y personas muro. Os proponemos el esquema catequético para trabajar el ser puente o muro de Jesús, de la Iglesia y de todos los cristianos.

1. “VER”

Hacia una definición

Antes de reflexionar desde el punto de vista creyente y contrastarlo con la experiencia religiosa, conviene acercarse a todos los ecos que provoca en ti hablar de Puentes y Muros. Para empezar, te propongo partir de lo que piensas con esta destreza de pensamiento: Compara y Contrasta. 

Organizador gráfico “Compara y Contrasta” por @JesusMGallardo


Una vez que hayamos hecho la destreza, vamos a completarla con los compañeros mediante la estructura cooperativa 1-2-4: 

Organizador estructura 1-2-4 @JesusMGallardo


Una definición…

Un mundo lleno de muros y pocos puentes

Hacemos la rutina de pensamiento “Veo, Pienso, Me pregunto” con esta imagen

Muros y vallas en el mundo. Tomado de El Periódico Internacional.
Organizador gráfico “Veo-Pienso-Me pregunto” por @JesusMGallardo

Muros del mundo

Para mejorar nuestra comprensión sobre este tema, podemos acceder a alguno de los siguientes enlaces:

“Personas puente” y “Personas muro”

Por último trata de responder a esta pregunta… Tú mismo, tú misma… ¿eres persona “puente” o eres persona “muro”? ¿En qué se nota? Hacemos juntos, en grupo una especie de “TOP TEN” de la “Persona Puente” y de la “Persona Muro”… Lo ponemos por clase para recordárnoslo.

2. Juzgar

Ahora, una vez expuesta con profundidad la situación humana que queremos estudiar, como creyentes y desde la clase de Religión, debemos “juzgarla” a la luz de la Palabra de Dios y la experiencia religiosa. ¿Qué testimonios hay de muros y puentes en la Palabra? ¿En qué sentido Jesús es “puente”? ¿Es la Iglesia “puente” o “muro”?

Nos acercamos a la Palabra

Muro

Si tecleeamos la palabra “Muro” en un buscador de la Biblia, nos encontramos que en sus miles de páginas solamente aparece 40 veces (puedes ver los resultados de la búsqueda aquí) además si analizamos el contexto, la mayor parte de las veces se refiere a los muros del templo y en pocas ocasiones a levantar muros para discriminar.

Por otro lado sabemos que el concepto de Santidad y Pureza para los judíos era precisamente la separación, por eso hay patios destinados a distintos grupos dentro del templo y la parte más separada, donde solamente podía entrar el Sumo Sacerdote una vez al año, era el Sancta Sanctorum, totalmente separado de todo y todos…  Este concepto de separación se rompe radicalmente con Jesús, de hecho la única cita en la que aparece la palabra “Muros” en el Nuevo Testamento es esta:

[13] Ahora, gracias al Mesías Jesús y en virtud de su sangre, los que un tiempo estabais lejos, estáis cerca. [14] Él es nuestra paz, el que de dos hizo uno, derribando con su cuerpo el muro divisorio, la hostilidad; [15] anulando la ley con sus preceptos y cláusulas, creando así en su persona, de dos una sola y nueva humanidad, haciendo las paces. [16] Por medio de la cruz, dando muerte en su persona a la hostilidad, reconcilió a los dos con Dios, haciéndolos un solo cuerpo.

Efesios 2, 13-16

Puente

No aparece ninguna vez la palabra puente, pero sí un significado interesante como es mediador. Y es que ser puente es muchas veces eso, unir dos realidades que están separadas. Y en este sentido el “puente” fundamental que une a Dios y los hombres en su propia persona (dos naturalezas) es Jesús.

Pero Jesús no se conforma con SER PUENTE, sino que precisamente por su ser, actúa como puente entre diversas realidades de su sociedad… ¿Te atreves a buscar en la Biblia algunas? Te proponemos esta actividad.  En grupos, cogemos una Biblia y tratamos de recordar y encontrar pasajes en los que Jesús aparezca como puente (se puede usar el móvil, o el ordenador)
  • Puente entre Dios y los seres humanos
  • Puente entre la Sociedad y los marginados por enfermedad
  • Puente entre la paz y la violencia
  • Puente entre la enfermedad y la sociedad
  • Puente entre lo justo y lo injusto
  • Puente… ¿Qué más se os ocurre?

Nos acercamos a la Iglesia


La Iglesia continúa su labor de tender puentes entre Dios y el Ser Humano

Jesús deja su misión de seguir tendiendo puentes en manos de la Iglesia. El Papa Francisco en una homilía ha afirmado esto sobre los sacerdotes:

De la Ley, del sacerdocio de Aarón, aprendemos dos cosas, nos dice el autor de la Carta a los Hebreos: un sacerdote, para ser realmente mediador entre Dios y el hombre, tiene que ser hombre. Esto es fundamental, y el Hijo de Dios se hizo hombre precisamente para ser sacerdote, para poder realizar la misión del sacerdote. Debe ser hombre -volveremos sobre este punto-, pero no puede por sí mismo hacerse mediador hacia Dios. El sacerdote necesita una autorización, de una institución divina y sólo perteneciendo a las dos esferas -la de Dios y la del hombre-, puede ser mediador, puede ser “puente“. Esta es la misión del sacerdote: combinar, unir estas dos realidades aparentemente tan separadas, es decir, el mundo de Dios -lejano a nosotros, a menudo desconocido para el hombre- y nuestro mundo humano. La misión del sacerdocio es la de ser mediador, puente que une, y así llevar al hombre a Dios, a su redención, a su luz verdadera, a su vida verdadera.

Papa Francisco, Lectio Divina con los sacerdotes de Roma, 18 de febrero de 2010

Reflexiona
  • ¿En qué sentido son los sacerdotes “puente?
  • ¿Qué experiencias has tenido de este tema?
  • ¿Cómo ayuda esto a que la Iglesia sea puente entre Dios y los Seres Humanos?
  • ¿Crees que en algún momento la Iglesia se puede convertir en “muro”? ¿Cómo y por qué?
La Iglesia tiende puentes entre los seres humanos

Pero la Iglesia no tiene solamente una misión espiritual, de hecho su misión espiritual hace que se implique en un compromiso transformador de las realidades mundanas, sobre todo aquellas en las que la pobreza, la injusticia o la guerra socavan la dignidad humana.

Y ahí entra en juego su capacidad mediadora, su capacidad de ser puente, su contribución a la resolución de conflictos: bélicos (como viene ocurriendo desde hace décadas en Tierra Santa, o en Siria, o en el Congo…) y sociales (con su participación activa a través de Cáritas para ayudar a quienes peor lo pasan en este tiempo de crisis). Un ejemplo claro de esta actividad, ha sido la reciente intervención del Papa Francisco para mejorar las relaciones entre EE.UU y Cuba, puedes leer algo aquí. 

En este enlace te ofrecemos unas claves interesantes sobre cómo la Iglesia es puente según la visión de la revista “Vida Nueva”, leemos juntos el resumen y extraemos conclusiones. ¿En qué sentido, si nos sentimos parte de la Iglesia, estamos llamados a ser puentes? ¿En qué momentos la Iglesia se puede convertir en muro?

3. Actuar

Después de profundizar lo que está pasando en el mundo, de descubrir que los muros crecen por todos lados, incluso cuando nosotros mismos nos aislamos en nuestra ideología o nuestra forma de pensar… Contrasta mucho con la propuesta de Jesús y la Iglesia Católica: llamados a ser puente.

¿Qué se os ocurre hacer? ¿Qué podemos hacer para mejorar? En los grupos cooperativos hacemos una pequeña lluvia de ideas que nos ayude a encontrar un camino adecuado, desde nuestra situación personal y como clase y colegio que nos permita “hacer algo” para evangelizar esta realidad que os propongo.

¡A trabajar!

Jesús Manuel Gallardo Nieto
Profesor de Religión Católica